Llevo mucho tiempo sin escribir nada en el el blog. Sin excusas. Intentaré remediarme.
Hoy simplemente aparezco para dar cuenta de las buenas noticias existentes para los fans de los Tindersticks y Stuart A. Staples. Y, es que, este último, ha programado cuatro citas con su publico español paraeste verano.
Las tres primeras acontecerán en Andalucía; Granada, Sevilla y Málaga (21, 22 y 23 de junio respectivamente) son las ciudades agraciadas.
La cuarta será en Palma de Mallorca el 28 de julio, en el incomparable marco del Castillo de Bellver, con motivo de una nueva edición, ya la 7ª,del Festival "Waiting for Waits". Ese Festival que, con el pretexto de convencer a Mr. Tom Waits para actuar en él, cada año prepara un cartel delicioso.
Teniendo en cuenta que la banda tiene preparadas 15 nuevas canciones para su proximo disco y que las están incorporando en sus directos, la oportunidad no debe desperdiciarse.
En fin, que mi mujer (su mayor fan) y yo hemos iniciado los preparativos para acomodar a la familia dos fines de semana y acudir a Malaga y Palma de Mallorca. Os mantendré informados.
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Que gran noche! Sólo así puedo describir el concierto de Stuart Staples ayer en Madrid.
La Sala Heineken no se llenó, más bien al contrario. No creo que los asistentes superaran la centena, lo que, por un lado desanima un poco, pero, por otro lado, permite que el concierto se disfrute de una forma especial.
Todos eramos "fans", así que me libre de los típicos pesados que no paran de hablar y te joden todo el concierto (me asombra que no se vayan a la barra a hablar y persistan en quedarse, a veces en muy buen sitio, apretados para no hacerle ni caso al artista).
La banda estaba a gusto, y eso se nota, para bien, en la interpretación. Stuart toca bien acompañado: dos miembros de los Tindersticks (Dave Boutler y Neil Fraser) que con él ya son tres; Thomas Belhom a la bateria, un bajista (no recuerdo el nombre), y el gran Terry Edwards a los vientos. Las canciones sonaron más rockistas que en el disco. Terry nos deleito con su saber hacer en los arreglos, variando algunos respecto de los incluidos en las versiones de estudio, como ganan las canciones del primer disco de Stuart con su saber hacer. Y qué decir de Stuart. Con el semblante más feliz que de costumbre, bromeando con el público, alargando el concierto con tres canciones más de las previstas, imprimiendo carácter a sus composiciones, dejando perlas escogidas en las versiones (Townes Van Zant y Tim Rose), convenciéndonos, una vez más, que es, sin duda, uno de los mejores, que se asistir a sus conciertos o de los Tindersticks es casi una obligación.
Como veis, todo son elogios. Ningún "pero" puedo hacer. Nos pegamos un palizón de 700 Km, pero mereció la pena.
Por si lee esto algún otro fan os dejo el Set List de ayer:
Goodbye to Old Friends; The Path; Which Way; This Road is long; People fall down; She don't have to be good to me; 16 Summers; Marseilles sunshine; Friday Night; Say Something; Shame on you; Already gone: That Leaving feeling; Pulling into the sea; You upset the grace of leaving; One more time; I’ve come a long way.
servido por seanny
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Hoy quiero dedicar el blog a un personaje por el que siento una especial fascinación: Stuart A. Staples. No se si el nombre os suena, quizás os dé una pista saber que se trata del vocalista de los, muy probablemente, ya disueltos Tindersticks.
Los Tindersticks son uno de mis grupos favoritos de todos los tiempos. Comenzaron su carrera en 1993, tras disolver un grupo de sonido independiente “eighties” como eran los Asphalt Ribbons, y ya con su primer LP lograron una obra maestra.
Sinceramente, desde mi punto de vista, este disco, sin titulo, es uno de los mejores discos de todos los tiempos. Se trata de uno de esos discos a los que hay que prestar atención y sucesivas escuchas. No es, desde luego, un disco fácil, aunque canciones como City Sickness, Marbles o Patchwork tengan un mayor poder de enganchar al oyente atento en una primera audición.
Su segundo disco de 1995, igualmente sin titulo,
no baja el listón. Otro pedazo de disco, otra obra maestra, otro disco inconmensurable... Mr. Terry Edwards, el fabuloso trompetista y arreglista, que en el primer disco tiene un papel más limitado (en realidad nunca ha sido miembro oficial del grupo) cobra mayor protagonismo, y suyos son los arreglos de vientos y cuerdas que recorren los surcos de esta maravilla. Además, incluyen por primera vez un dueto con voz femenina invitada, lo que se convertirá en una constante en sus sucesivas entregas. Para esta primera vez, cuentan para ensalzar Travelling Light con la fastuosa voz de Carla Torgeson, líder junto con Chris Ekman de los nunca suficientemente valorados The Walkabouts.
Pero bueno, voy a dejar de hablar de los Tindersticks; ya les dedicaré próximamente un espacio a ellos solitos. Tan sólo deciros que hasta el 2003 han estado publicando discos fabulosos, pese a que ninguno haya logrado la perfección de sus primeras obras.
La cuestión hoy es que Stuart ha publicado su segundo disco en solitario y que, tras el bache que, a mi juicio, supuso su primera referencia,
Lucky Dog Recordings, el nivel vuelve a ser muy alto.
Estamos ante un disco optimista, lleno de bonitas canciones. De nuevo Terry Edwards colabora en el disco, lo que es garantía de que las canciones nos van a seducir con sus vientos y sus cuerdas.
El disco se ha grabado en Nashville con la ayuda de Neil Fraser y Dave Boutler, ambos miembros de los Tindersticks, más el baterista y percusionista Thomas Belhom .
Además, en el disco colaboran Maria McKee, antigua vocalista del grupo de NRA Lone Justice, y Lhasa De Sela en sendos duetos con Stuart. El dueto con Lhasa está mejor logrado; That leaving feeling es una de las "canciones" del disco. Maria McKee busca demasiado el dramatismo en This Road is long, a la que le hubiera convenido una interpretación menos afectada.
Otras joyas del disco son Goodbye to old friends, que abre el disco; The Path con los coros de Gina Foster; Which way the wind, con esa joya de guitarra; One more time, en la que Gina Foster vuelve a hacerse notar; o la final Pulling in to the Sea.
Tuve la suerte de asistir al concierto que ofreció en la última edición del Primavera Sound. El concierto fue magnífico, aunque eche en falta los arreglos de viento (Terry Edwards no compareció al estar en estos momentos colaborando con Tom Waits).
En fin, una gran disco de este 2006 que, así o espero, puede deparar muchos ratos agradables
servido por seanny
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Saludos a todo aquel que, con curiosidad, llegue hasta aquí.
Esta es mi primera incursión en el mundo de los blogs. Había estado siguiendo alguno y, últimamente, me había sentido tentado a montar uno propio hasta qeu finalmente me he decidido. Lo cierto es que, conociéndome, dudo que le dé a estos pequeños escritos la periodicidad suficiente como para poder ser considerados como un blog propiamente dicho, pero intentaré mantener una cierta continuidad (semanal, mensual...)
Para empezar he elegido un disco que me ha acompañado en estas ultimas semanas. Se trata de un LP publicado en 1973 por el sello Elektra a nombre de un tal Don Agrati.

Me lo recomendó un amigo con el que suelo compartir largas charlas musicales y no pocos descubrimientos. Me avisó que era un disco que requería del momento adecuado para su primera escucha y, a fe mía, que debía tener el mejor día posible, pues me lo engullí de un tirón y lo volteé en mi tocadiscos hasta por cinco veces.
Pasemos pues a presentar al personaje: el artista en cuestión, pues sin duda merece el calificativo, había disfrutado del éxito con anterioridad, bajo el sobrenombre de Don Grady, gracias a su papel en la serie de televisión estadounidense "My three sons", actividad que compartía con sus primeros pinitos musicales. De la mano de Gary Zekley pasó a formar parte del grupo (recomendadísimo) Yellow Baloon, uno de los máximos exponentes de eso que se ha dado en llamar Sunshine pop, solf pop, soft pop y otras variaciones...
Dotado con un magnifico sentido musical y la habilidad suficiente para tocar casi cualquier instrumento, se convierte en una pieza fundamental en la grabación del único LP de la banda en la que adopta el alias de Luke R. Yoo, además de componer algunas de las mejores canciones del mismo (Stainded Glass Window es una maravilla de las que te dejan sin aliento).
Nuestro hombre reaparece musicalmente en 1973 grabando, produciendo, y tocando casi todos los instrumentos del disco que nos ocupa.
Si hacemos caso a lo que cuentan el disco se graba en un estudio casero y las demos originales fueron producidas por Curt Boetcher y Keith Olsen.
Creo que el disco comienza de una forma brillantísima con Bloodstream, con una sección de viento que quita el hipo y unos teclados muy groove). Si a eso añadimos lo bien que esta cantada, se entiende la sensación de "necesito bailarla" que produce.
Love, come my way es una balada muy californiana, de esas que Chad And Jeremy bordan, pero que en manos de un don nadie pueden convertirse es una horterada. Don supera la prueba sin problemas.
La mini pieza de cámara que es Rocky Mountain Bear Hunt no pasa de ser una broma al puro estilo Van Dyke PArks.
Heather man es de esas baladas que, al menos a mi, me ponen la piel de gallina (muy a lo Harry Nilsson o los Hollies de He Ain't heavy, He's My Brother).
Story continua con la misma tónica, aunque con menos magia.
Y para acabar la cara One Man Woman, una canción que debe tanto a la opereta como al rag time y al cabaret y que, de nuevo, me trae a la memoria a Harry Nilsson.
La cara B comienza bien: Hollywood es una buena canción y Sunny Day otra muestra del pop al que Don Agrati, a la vista de lo ya escuchado, rinde pleitesía.
I was a man, es, por su parte, otro buen ejemplo de su querencia por las baladas y los arreglos orquestales.
Aunque esta es la tercera vez que menciono a Harry Nilsson, me siento obligado a hacerlo ya que la siguiente canción del disco Protoplasm Blues es, al menos en su comienzo, casi una relectura de "Coconut". En cualquier caso, una buena canción.
Two-Bit Afternoon la canción que cierra el disco no esta mal, pero no está a la altura esperada de un "grande finale".
En fin, que sin ser una obra maestra, sí me ha parecido un buen disco, con algunos momentos muy brillantes.
Así que, gracias por el descubrimiento y que esta reseña sirva para transmitirlo a otros.
Por cierto, desconozco si el disco se ha reeditado en CD, aunque me temo que no, pero si teneis interés podeis adquirir un vinilo original a muy bajo coste (por debajo de 10 dolares).
servido por seanny
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